Petit Parisien - Protesta de comadronas en Atenas contra prohibición de asistir partos sin supervisión de un médico

Paris -
Protesta de comadronas en Atenas contra prohibición de asistir partos sin supervisión de un médico
Protesta de comadronas en Atenas contra prohibición de asistir partos sin supervisión de un médico / Foto: Angelos TZORTZINIS - AFP

Protesta de comadronas en Atenas contra prohibición de asistir partos sin supervisión de un médico

Cientos de comadronas se manifestaron este jueves en Grecia para protestar contra la prohibición de asistir partos sin la supervisión de un médico, en un país donde la tasa de cesáreas alcanza un 65%.

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Ioanna Vassilakis, presidenta de la asociación griega de comadronas independientes, sostiene que "esta decisión reforzará la medicalización del parto".

"Conducirá a más cesáreas en un país que ya ostenta un récord en Europa con más del 65%", subraya.

La Organización Mundial de la Salud estima que por encima de una tasa del 15%, la mayoría de las cesáreas realizadas son innecesarias.

Esto "ahondará el déficit del seguro público de salud con intervenciones que resultan costosas", indica a la AFP.

"Un ataque contra las comadronas es un ataque contra todas las mujeres", coreaban las manifestantes, que entregaron al ministro de Salud, Adonis Georgiadis, más de 2.000 cartas de mujeres indignadas que dieron a luz de forma fisiológica con la ayuda de comadronas.

"En Grecia la medicalización del parto no se detiene ahí (…) el 11,6% de los niños nacen prematuramente tras una inducción médica, frente al 6,2% de media en el resto de la Unión Europea", explica Vassilakis.

La prohibición impuesta a las comadronas de atender partos en centros de salud también es peligrosa para las mujeres que viven lejos de los hospitales, en islas o regiones montañosas, según ella. "Transportarlas en helicóptero o dejarlas solas no puede ser una solución", destaca.

"Todas las mujeres deberían estar en la calle. ¡Se trata de nuestros cuerpos, de nuestras decisiones!", expresó con emoción Nadia Konstantinou, que dio a luz tres veces con la ayuda de Vassilakis. "Es imposible un parto sin violencia sin una comadrona", insiste.

Tras un parto difícil en un hospital privado, Maria Irini Kouroukakou decidió recurrir a una comadrona para sus dos partos siguientes.

"Durante el primero el médico utilizó instrumentos a pesar de que le había pedido expresamente no hacerlo", relata.

"Hoy estoy en la calle por mis tres hijas. No quiero que tengan que pasar por eso si algún día se convierten en madres", prosigue.

Según esta oftalmóloga en Grecia "existe una alarmante falta de información sobre los partos fisiológicos".

Para Charoula Idari, estudiante de comadrona, el elevado número de cesáreas es porque "los hospitales privados las facturan más caro".

N.Rolland--PP