Trump reduce en más del 90% dos áreas protegidas en Utah y abre la puerta a su explotación
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó órdenes ejecutivas el lunes para reducir dos áreas nacionales protegidas a menos de una décima parte de su tamaño actual en el estado de Utah.
Cientos de miles de hectáreas de tierras hasta ahora protegidas podrán ser utilizadas para la extracción de combustibles fósiles y para minería.
La medida es parte de una sucesión de decisiones tomadas por la administración Trump sobre leyes que protegen ecosistemas.
Trump firmó las órdenes en la Casa Blanca, rodeado de funcionarios republicanos, incluido el gobernador de Utah y dos senadores, quienes dijeron que la decisión es una corrección atrasada de exceso de intervención federal.
"Estamos haciendo algo muy dramático y muy importante para la gente de Utah y la gente de nuestro país", dijo Trump.
El Grand Staircase-Escalante, rico en fósiles, cubre un área de cerca de 769.000 hectáreas. El Bear Ears consiste en 546.325 hectáreas.
"Se supone que estas designaciones de monumentos (áreas protegidas en este caso, ndlr) deben abarcar la 'menor área' posible para proteger las antigüedades, y estos monumentos de varios millones de acres, que son más grandes que el estado de Delaware, ciertamente no se ajustan a esa definición", dijo el gobernador de Utah, Spencer Cox.
Durante su primera presidencia en 2017, Trump redujo el tamaño de ambas zonas protegidas. Su sucesor, el expresidente Joe Biden las restauró a su tamaño original en 2021.
Con la nueva decisión, el Grand Staricase-Escalante se reduce en un 91% y el Bear Ears en un 90%.
Las órdenes enumeran una serie de minerales críticos y reservas de energía que, según afirman, son vitales para la independencia de recursos y la seguridad nacional de Estados Unidos.
- A los tribunales -
El viernes, el gobierno finalizó una norma que restringe la definición de "daño" en la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA) para excluir "una modificación o degradación significativa del hábitat".
Según conservacionistas, es una medida que en la práctica podría abrir la puerta a una destrucción generalizada de hábitats naturales.
Para opositores de Trump, la medida respecto a las áreas protegidas de Utah va en contra de Ley de Antigüedades de 1906, que permite a los presidentes declarar monumentos nacionales.
"Es más que claro: el lenguaje de la ley le otorga al presidente la facultad de crear monumentos nacionales", dijo a la AFP Thomas Delehanty, abogado de Earthjustice.
"Pero no incluye el poder correspondiente para reducir o eliminar monumentos nacionales. En cambio, solo el Congreso puede hacerlo con la aprobación de una nueva ley", agregó.
Pero el Departamento de Justicia emitió el año pasado una opinión en la que consideró que los presidentes pueden no solo reducir el tamaño de estas áreas, sino abolirlas.
Earthjustice demandó a la primera administración Trump por este asunto en representación de grupos conservacionistas.
Delehanty aseguró que están preparados para reactivar ese litigio o iniciar un nuevo caso.
Mientras tanto, Utah tiene una causa en proceso contra la restauración de las áreas protegidas ordenada por Biden.
W.Aubert--PP