Crisis diplomática entre Brasil y Argentina tras "agresiones" de Milei a Lula
En una crisis diplomática vertiginosa, la Cancillería brasileña convocó este domingo al embajador de Argentina en Brasil para transmitirle "repulsa" y pedirle explicaciones por las "agresiones" del presidente argentino Javier Milei contra su par Luiz Inácio Lula da Silva y otras autoridades, informó un comunicado oficial.
Brasil ya había llamado a consultas a su embajador en Buenos Aires por los dichos del ultraliberal Milei, durante un acto político el sábado en Sao Paulo, en el que sin nombrarlos llamó "ladrón" y "presidiario" al izquierdista Lula y "basura calva" al juez de la corte suprema Alexandre de Moraes.
Tras esa primera medida, que suele tomarse ante problemas bilaterales con otro estado, Milei redobló la apuesta y acusó el domingo al "gobierno de Brasil" de haber financiado una supuesta "campaña antiargentina", de la que no aportó pruebas.
Brasilia convocó al embajador argentino Daniel Raimondi para "transmitirle la repulsa del gobierno brasileño a los improperios" de Milei, durante la oficialización del derechista Flávio Bolsonaro como candidato para enfrentar a Lula en las presidenciales de octubre, y "cobrarle explicaciones sobre el comportamiento del mandatario argentino".
Según el comunicado oficial, "no hay precedentes" de un "episodio infamante" como este, en que "un presidente extranjero en territorio nacional haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado" y otras instituciones.
- "Riesgo Lula" -
Figura de la derecha latinoamericana, el mandatario argentino advirtió en el acto junto a su aliado Bolsonaro -hijo del expresidente preso Jair Bolsonaro (2019-2022)- sobre "el riesgo Lula" en las elecciones y llamó a Brasil a salir de "su sometimiento al zurdo".
Milei volvió a referirse el domingo a Brasil, vecino y principal socio comercial de Argentina.
"¿Quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil", afirmó a la radio local Mitre, en aparente alusión a críticas en redes sociales a su país durante el Mundial de Fútbol.
Aseguró que la "campaña" también fue "financiada" por otras "cabezas progresistas" de México y el Partido Demócrata estadounidense.
"Y después me vienen a hablar de interferencia", dijo Milei, y sostuvo que "un grupo de brasileños que mandó Lula (...) jugaron activamente" en su contra durante la campaña que lo llevó a la presidencia en 2023.
Lula dijo este domingo en un acto con sindicalistas que seguirá gobernando "sin injerencia de nadie" porque "en Brasil no aceptamos que nadie meta la nariz donde no es llamado", sin ser más específico.
El presidente brasileño sostiene desde 2025 un pulso con el gobierno estadounidense de Donald Trump, aliado de Bolsonaro y Milei, que ha impuesto aranceles y sanciones a la potencia sudamericana leídas por Brasilia como intentos de influir políticamente.
- "Referencia irrespetuosa" -
Considerado un enemigo por el bolsonarismo, Moraes negó a Milei un permiso para visitar a Bolsonaro en su prisión domiciliaria en Brasilia.
Milei también cosechó el rechazo del presidente de la corte brasileña, Edson Fachin, quien criticó en una nota su "referencia irrespetuosa" a Moraes y deploró sus "manifestaciones incompatibles con el civismo que debe caracterizar las relaciones entre Estados".
Lula tiene una fría relación con Milei desde que asumió la presidencia de Argentina.
Aunque se cruzaron en citas multilaterales, nunca mantuvieron una reunión bilateral.
En su último viaje a Argentina en 2025, Lula visitó en cambio a la expresidenta y actual opositora Cristina Fernández de Kirchner, en prisión domiciliaria por corrupción.
B.Pichon--PP