La UE no digiere la invitación de EEUU al ministro ruso al G20
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, consideró inapropiada la presencia del ministro ruso de Finanzas en la reunión del G20 que organiza Estados Unidos, y declaró que "no es el momento de normalizar" las relaciones con Moscú.
El ministro ruso Anton Siluanov se presentó sorpresivamente el lunes en la mesa en la que estaban reunidos una decena de funcionarios en Ashville, Carolina del Norte.
"Me parece que la posición de Europa es conocida", dijo Dombrovskis a la prensa este martes. "No pensamos que sea el momento de normalizar a Rusia" ni su presencia en estos encuentros, añadió.
"En lo personal, siempre me ha resultado incómodo tratar temas sensibles con representantes de regímenes que llevan a cabo una guerra y que diariamente matan a civiles", declaró el comisario europeo.
Siluanov se reunió el lunes con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anfitrión del encuentro.
El bloque europeo logró que el ministro ruso quedara fuera de la foto de familia. Dombrovskis señaló que ha "presionado" a sus homólogos para que incrementen la ayuda financiera a Ucrania.
La presencia de Siluanov, tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, desencadenó protestas de parte de los líderes europeos, que han tratado de aislar a Moscú en la escena mundial.
Moscú ha intensificado sus ataques sobre Kiev este verano boreal, más de cuatro años y medio después del inicio de la invasión.
Las conversaciones auspiciadas por Estados Unidos siguen congeladas, mientras el Kremlin mantiene sus exigencias maximalistas para poner fin a la guerra.
- Tenso G20 -
Los comentarios del funcionario europeo se producen cuando los ministros de Finanzas y los gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20 se preparan para iniciar su segundo día de reuniones, con cuestiones como los "desequilibrios" económicos en agenda.
El tema central apunta a las preocupaciones sobre el exceso de capacidad industrial de China y lo que Washington considera "prácticas comerciales desleales".
Los responsables de finanzas de las principales economías globales se reúnen desde el lunes y hasta este martes en esta ciudad de las Montañas Blue Ridge.
Pero sus conversaciones se han visto eclipsadas por la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, los aranceles del presidente Donald Trump y la frustración de los líderes europeos por la inesperada asistencia del ministro de Finanzas ruso.
- Avances difíciles -
Con Estados Unidos al frente de la presidencia rotativa del G20, Washington ha tratado de movilizar a sus socios para aumentar la presión económica sobre Irán y encontrar vías para impulsar el crecimiento global.
El G20 está compuesto por 19 naciones más la UE y la Unión Africana, y se creó tras la crisis financiera asiática de 1997-1998 para reforzar la estabilidad económica y financiera mundial.
Con todas las miradas puestas en la capacidad del grupo para abordar conjuntamente los grandes problemas económicos, los funcionarios estadounidenses han presionado para lograr un acuerdo sobre un comunicado final conjunto.
Las conversaciones del G20 sobre finanzas sirven de antesala a la cumbre de líderes que Trump convocará en diciembre en Miami.
Aun así, "muy pocas reuniones recientes del G20 han producido avances significativos, y es poco probable que esta lo logre", señaló James Lindsay, del laboratorio de ideas Council on Foreign Relations.
Lindsay dijo a la AFP que existen "diferencias significativas" entre los ministros del G20, entre ellas sobre cómo abordar el exceso de capacidad manufacturera de China y las sanciones a Irán.
La invitación de Washington a Siluanov "desde luego no ayuda a los esfuerzos de Estados Unidos por sumar a los europeos" a la hora de aumentar la presión sobre Irán o fomentar la aceptación de las políticas económicas de Trump, añadió.
También hay descontento por la exclusión este año de Sudáfrica, miembro del G20, señaló Lindsay.
Aunque los líderes puedan alcanzar acuerdos sobre temas como la inteligencia artificial incluidos en la agenda formal de Estados Unidos, persisten grandes diferencias entre Washington y Pekín, así como con sus aliados, entre ellos el vecino Canadá, añadió.
Esto dificultará alcanzar avances significativos en la cumbre de líderes de diciembre.
X.Castaing--PP